EL INDULTADO

…Una historia basada en la gloria de mi bella y querida ciudad del siglo XVI, amalgama del Nuevo y el Viejo mundo. Espero que la disfruten…

Litografía de un ataque pirata en la bahía de Campeche en el Siglo XVII

La carta de la Real Corte había llegado. Colgado de los barrotes de su mazmorra, intentaba sacar la cabeza para ver la entrada del jinete que la traía dando voces.

 

– ¡EAH!

– ¡A UN LADO, ABRAN PASO!

– ¡ABRID LA PUERTA!

– ¡DETENEND LA EJECUCIÓN POR ORDEN DEL VIRREY!

 

Los gritos más dulces jamás escuchados desde que fue recluido en ese lugar. Hacía catorce años que esperaba el momento en que fuera ejecutado, acusado de alta traición a la Corona. Llevaba la cuenta de los días rayando con una tiza las paredes de su horrenda prisión. Su agonía se acrecentó cuando al pasar de los meses, iniciado su cautiverio, las visitas de su amada esposa con su bebé de apenas un año hacia el día de su arresto, se iban haciendo cada vez más lejanas. Ella argumentaba sobre las habladurías de la gente de la Villa, el rechazo y los insultos de los que era víctima a diario a causa de ser la esposa de “un vil y cruel pirata”, el tiempo que no le alcanzaba para poder conseguir el sustento propio y el de su pequeña hija, la cual lloraba sin cesar, inocente de todas las desventuras de su madre y la desgracia de su padre.

 

No había día en el que no asomará la cabeza por los barrotes, intentaba verla pasar u oír su voz entre el gentío que se arremolinaba cada que algún compañero de celda o condena, sería ejecutado en los patios de la prisión. Poco a poco fue perdiendo las esperanzas en su regreso, al ver pasar todo un año de ausencia de su esposa. Le ardía el corazón y las entrañas al no saber el destino de su pequeña bebita, no poder verla crecer ni verla dar sus primeros pasos, su sonrisa, sus balbuceos que se convertirían en palabras al correr de los años… nada de eso vería ya jamás.

 

Los presos no tenían ningún derecho, pero los celadores eran amables con ellos de cuando en cuando, no así con los acusados de piratería, los cuales eran muy frecuentes en aquellos tiempos en los mares frente a la Villa de San Francisco de Campeche. Las murallas en incipiente construcción que servirían para resguardarla de tanto ataque pirata, aún no los amedrentaba en lo más mínimo. Llegaban de improviso, abriéndose camino a estallido de cañón, pistolas, arcabuces y fusiles, arrasando con todo lo que se encontraban a su paso, robando casas, matando hombres y mancillando mujeres y niñas, o raptándolas para llevarlas a los galeones y usarlas en sus fiestas de embriaguez y depravación; finalmente las asesinaban y las lanzaban al mar como alimento para los tiburones.

 

La población vivía aterrada y a sobresalto. Cada que se divisaba un barco en la bahía, los vigías en turno, catalejo en mano, confirmaban la categoría del navío y su procedencia a través de los colores y las insignias de su bandera en el palo mayor de este. Permitiéndoles ingresar a los puertos de abrigo en las playas de la Villa. A diferencia del terror y pánico que sentían al descubrir una bandera negra con una calavera y dos fémures cruzados ondear en lo alto del mástil. Y  solo sí eso era posible, cuando sucedía de día. Porque de noche, los piratas anunciaban su arribo desde dentro de las empedradas calles, causando un gran alboroto y provocando la histeria de los habitantes.

 

¿Cómo iban a tenerle consideración alguna? Recordaba vivamente el día en que fue aprendido…, pescador de oficio, tendía sus redes a no muchas brazas de la costa, intentando capturar algunos peces que se convertirían en alimento y dinero para su hogar. Se fue alejando mar adentro en su pequeña lancha a causa de los pocos resultados obtenidos en casi medio día de ardua y quemante labor. De repente observó el manoteo de un hombre entre las pocas olas que el mar hacía. Se apresuró a sacarlo del agua y a prestarle auxilio, este le dijo que sobrevivió de un naufragio reciente y que lo ayudara a llegar a la costa. Así lo hizo el hombre y lo llevó a la Villa, dejándolo en la puerta de un médico para que lo revisara, en un descuido, el náufrago desapareció dejándolo muy extrañado por tal comportamiento, algunos pescadores que lo vieron le dijeron que no era su problema y siguiera con lo suyo.

 

Al caer la noche el “náufrago” había logrado liquidar a cuchillo al vigía del faro y con señales dio aviso a sus compinches de la vulnerabilidad de la defensa de la Villa. El resto es historia y el botín mayúsculo.

 

Bastaron los testimonios de los pescadores que le habían visto desembarcando junto con el saqueador, para ser acusado de complicidad pirata y alta traición a la Corona. Solo el testimonio de párroco de la iglesia sostenía la inocencia del hombre, por lo que aplazaron la ejecución por tiempo indefinido hasta ser comprobada y aseverada.

 

Catorce años pasaron desde que inició su tormento, por fin noticias de ultramar…

Veredicto: Inocente.

Acto legal: Libertad inmediata en caso de seguir con vida.

 

Con los harapos que llevaba por ropa y sus ansias de volver a ver a su familia, a su pequeña y ver de nuevo su hogar se dirigió hacia el barrio donde otrora vivió. Sin encontrar ni rastros de lo que había sido su casa, preguntaba por todas partes, nadie le reconocía ni le recordaba y de mala gana, un par de ancianos le dieron leves pistas del paradero de su familia.

 

Pensando en que valió la pena soportar las malas condiciones en las que se encontraba dentro de aquella asquerosa mazmorra, la única ración diaria de una hogaza de pan duro o quemado con un cuenco de agua, las tantas veces que no pudo dormir a causa de las golpizas por diversión que recibió de los guardias y demás vejaciones soportadas durante todos esos años de encierro. Hoy día, podría abrazar el motivo de sus esperanzas vivas.

 

Al acercarse al lugar indicado en alguna de las pistas recibidas, observó una casa muy linda, en una quinta frutal, llena de árboles de mandarina, naranja, mango, tamarindo, flores y hortalizas, cercada con piedras labradas y blanqueadas a la usanza maya. Todo era prosperidad y alegría en ese lugar.

Pensándolo dos veces se animó a tocar la puerta preguntando por el nombre de su esposa. Pasaron eternos y agonizantes minutos antes de que la puerta se abriera. De adentro salió una criatura angelical de joven lozanía, hermosa como el sol radiante de la primavera, sus ojos reflejaban una inmensa felicidad y a pesar de los asaltos piratas ya menos frecuentes, parecía que ella vivía sin preocupación alguna. La melodía de su voz lo llenó de alegría puesto que sonaba igual a la de su madre y sus facciones eran por demás las de ella.

 

La bella niña pregunto:

  • ¿A quién busca señor?

 

El hombre con voz tenue y torpe por los nervios balbuceo:

  • ¿La señora De la Barca vive aquí?

 

Ella respondió extrañada y con desconfianza:

  • La Señora De la Barca, era mi madre. Murió al nacer yo y solo mi padre vive aquí conmigo. ¿Quién es usted y por qué la busca? ¿La conocía?

 

El hombre le iba a responder a la niña, cuando un caballero elegante, tomando a la niña del brazo en forma muy delicada, hizo un gesto, la niña comprendió y regresó al interior de su hogar.

 

El caballero, a pesar del desagrado que el hombre le provocaba por su aspecto físico, cuestiono con mucha educación:

  • ¿Señor mío, desearía saber su nombre y cuál es el motivo de su interés por la Señora De la Barca?

 

Cabizbajo y meditabundo por las palabras antes dichas por la niña, decidió contestar la pregunta diciendo:

  • Soy viejo amigo de ella y quería saludarla y saber cómo le ha ido, desde hace años no la veo. ¿La niña es su hija?

 

El caballero con un recelo natural y sin apartar la mirada del andrajoso hombre le dijo:

  • Señor, no sé desde donde venga usted ni cómo conoció a la Señora De la Barca, pero ella falleció hace ya más de 12 años, entró en mi casa con una herida de bala en el pecho, venía huyendo con la pequeña en brazos, la ciudad estaba siendo atacada y la tuve que esconder junto con mis padres dentro de mis muros. No pudimos salvarla. Desde entonces la pequeña se ha convertido en la luz de mi vida y hoy precisamente que cumple sus quince años, será presentada en el Salón Principal como toda una Dama de Sociedad. Si era algo suyo, lamento mucho su perdida. Y si no tiene nada más que agregar le ruego que se retire.

 

Inclinando la cabeza el hombre contuvo las lágrimas que amenazaban estallar ante tan cruel relato que lo había dejado helado. Una avalancha de pensamientos y emociones le aplastaron su frágil corazón, avejentado por el cruel encierro. Haciendo nudo la escasa orilla de lo que llevaba por camisa, levantó la cabeza y con tono firme le dijo al caballero:

  • Usted perdone señor, yo solo quería saber de ella y de su pequeña hija porque…

 

Quedándose sin palabras para seguir explicando y con el llanto contenido, decidió poner fin a la conversación. Dio la media vuelta, se alejó sin rumbo fijo con una idea clavada en el corazón y una pregunta que solo Dios podría contestarle…¿cómo pudo pasarle esto a él?

 

Al acabarse la arena y llegar a la orilla del mar que bañaba sus pies descalzos, mientras contemplaba su inmensidad, siguió pensando en su futuro.

 

  • Ahora entiendo por qué no volví a saber de ella ni de mi pequeña nena, que ahora se ha convertido en toda una dama. ¡Es tan hermosa como su madre! Ella tiene ahora una buena vida, parece que no le hace falta nada, ni yo. Además ¿qué le puedo yo ofrecer? ¡No tengo nada! ¡No soy nadie! ¡Sólo soy la sombra de lo que fui! ¡Con la carga de haber sido acusado de piratería! ¡Malhaya sea mi suerte! Ya no me queda nada en esta vida por lo cual luchar. ¡No le puedo quitar la oportunidad de ser todo lo feliz que su madre y yo no fuimos! No sería justo para ella, es mejor que no sepa nada de mí ni de su pasado.

 

Y tomando una muy seria decisión, volvió sobre sus pasos para indagar sobre el paradero de la tumba de su amada esposa. Al encontrarla en el camposanto, se dejó caer de bruces y lloró, lloró amargamente por largas horas, las pocas fuerzas de vida que le quedaban iban menguando con cada lágrima.

 

Con la llegada de la mañana, llegó a sus oídos los repiques de las campanas del puerto que anunciaban el arribo de un mercante. -¡Una oportunidad!- Antes de irse rumbo al puerto, se despidió de su esposa:

 

  • ¡Amada mía! Perdóname el error que nos llevó a los dos a este triste final. No te preocupes por nuestra hija, se queda en buenas manos, tu último aliento la protegió hasta el final y la dejaste en una buena casa, tiene todo, principalmente amor. ¡Te dejo, duerme en paz mi amor! Voy a buscar mi destino. Aun no sé qué me tiene preparado, pero le ruego a Dios que pronto me lleve a tu lado. ¡Espérame mi amor, no tardaré!

 

Se despidió de ella haciendo la señal de la cruz y tomo camino al puerto, solicitó unirse a la tripulación del mercante sin más paga que su alimentación diaria. No preguntó cuál era el destino del barco, eso no le interesaba, tampoco le interesaba que trabajo realizaría en él, solo sabía que los mercantes eran las presas favoritas de todo barco pirata.

 

Una idea clavada en su corazón lo acompañó al subir al galeón mercante…

 

  • ¡Al menos uno de ellos pagará con su vida por el daño que le hicieron a mi familia o me devolverá la dicha de volver a ver mi amada esposa!

 

¿VALE EL TESORO DE UN PIRATA LA VIDA DE UN HOMBRE HONRADO?

MI LUCERO

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- imagen tomada de la web

Y CUANDO LA MAÑANA DESPERTÓ EN TU REGAZO

NO HUBO DUDA ALGUNA DE SU ESPLENDOR,

TODO SE HUBO ILUMINADO A TU ALREDEDOR

Y LA FELICIDAD A MÍ LLEGO, DE TI, EN UN ABRAZO.

VI CRECER EL DÍA EN TUS PUPILAS

A LAS AVES VOLAR AL COMPÁS DE TUS BRAZOS,

LA SENSUALIDAD SERPENTEAR CON TUS PASOS

Y ESA BONDAD QUE A CADA MOMENTO DESTILAS.

ANTES QUE LA NOCHE LLEGARA,

LAS ESTRELLAS ENVIDIAN TU ARRIBO

PUES TU BELLEZA OPACA SU BRILLO

LA LUNA A ADMIRARTE SE PARA.

Y EN EL CIELO ESTRELLADO

A DONDE YO ENVÍO UN TE QUIERO,

ES DONDE TÚ VIVES, MI LUCERO…

AHÍ EN DONDE YO TE HE HALLADO.

 

El Tatuador de Sonrisas

- imagen tomada de la red -

 

Un hombre de mediana edad, robusto y fuerte, de mirada recia y carácter impasible sentía que a su vida le faltaba algo pero no sabía qué. Los empleados lo trataban con mucho respeto y con mucha seriedad, más por su carácter que por el puesto que  desempeñaba.

  • Aquí están las carpetas que solicitó y …
  • ¡DÉJELAS AHÍ Y REGRESE A SU PUESTO! ¡SU TRABAJO NO SE VA A HACER SOLO!

Eran las respuestas comunes en el ambiente de trabajo bajo sus órdenes. En los pasillos el cuchicheo era el mismo de siempre…

  • ¡Ay! ¡Ya no lo aguanto! ¡Siempre es lo mismo con él! ¡Los regaños son diarios por todo y por la nada!
  • ¡Sí! ¡Y ni un saludo te contesta!
  • ¡Si no fuera porque es el dueño…, ya le habría contestado algunas frescas!

A él no le agradaba ser la persona que era. Su forma de ser ya le había costado muy caro, en familia, seres queridos y amigos de gran valía. Y no es que fuera de mal corazón solo que no podía presumir de tener buen humor, la alegría no figuraba en sus quehaceres diarios. Tal vez era algo que le faltaba a su vida pero no sabía cómo hallarla o dónde. Sus ojos sobrios y serenos dejaban entre ver una profunda tristeza, de la cual ya había olvidado su origen, solo sabía que se había instalado muy dentro de él y que formaba parte de su vida desde tiempos inmemoriales.

No había nada que le alegrara:

– Cumpleaños…se hacía más viejo,

– Reuniones familiares…las mismas caras, los mismos problemas,

– Navidad y Año Nuevo…historias viejas y razón para gastar sin razón.

Y así su lista de motivos: atardeceres, lunadas, lluvia, sol, playa…nada de nada en la nada le alegraba.

Un día, sin que nadie se diera cuenta, el hombre alcanzó a oír los comentarios y quejas que de él hacían sus empleados. Lejos de tomar represalias, decidió ponerle fin a esa situación… la pregunta era ¿cómo?

De regreso a su casa, en un letrero colgado de un poste, se anunciaba un extraño personaje…

¿NO SE SIENTE USTED FELIZ?

¿PASA TODOS LOS DÍAS TRISTE Y SIN ÁNIMOS POR LA VIDA?

¿QUIERE USTED DEJAR DE SENTIRSE ASÍ PARA SIEMPRE?

¡USTED NECESITA UNA SONRISA EN SU VIDA!

VISITE AL FAMOSO

“TATUADOR DE SONRISAS”

¡ÉL TIENE LA SOLUCIÓN!

¡NO SE VA A ARREPENTIR!

No creyendo ni una sola palabra del cartel, continuó su camino a casa, pero no dejaba de pensar en el personaje anunciado en este. Meditó toda la noche sobre su vida y sus periplos sucedidos con su familia y amigos a causa de carácter. Por fin se decidió a visitar al extraño personaje que anuncia el cartel. Sin embargo en el cartel de propaganda no se mencionaba ninguna dirección en la cual encontrar al famoso “tatuador”. Solo había en la esquina inferior izquierda, algo parecido a un rostro junto a una burda representación de una banca de parque.

Sin saber qué hacer ni entender la intención de tal mensaje, a la mañana siguiente tomó rumbo al parque más cercano que conocía. Burlándose de sí mismo por sentirse tan crédulo y tonto, al seguir las palabras de un anuncio sin cuestionar la credibilidad del mismo, decidió llegar caminando. Al tomar la esquina cercana al parque, un precioso cachorrito blanco apareció de repente y comenzó a hacerle compañía paso a paso. El hombre, al notar la presencia del cachorrito se incomodó mucho pues no le agradaban en lo absoluto, no recordaba por qué, pero le incomodaba en gran manera, pero continuó su camino muy a su pesar.

Al llegar al parque, se detuvo, lo recorrió con la mirada y después de completar 180o de inspección minuciosa, decidió entrar por un arco de flores violetas, blancas y azules que la hacía de puerta, encorvándose a causa de la baja altura a la que ésta se levantaba. Recobrando su estatura normal observó en el semicírculo de césped que en el centro se formaba, un lugar privilegiado donde una banca blanca recién pintada y arreglada, invitaba a un buen descanso, plácido y tranquilo bajo los flamboyanes y almendros, que en época florida llenan de un color amarillo rojizo el piso y el césped del parque.

El hombre se sentó y sin preguntar si podía, lo hizo también el cachorrito blanco a su lado derecho como si esperará a alguien. Los minutos comenzaron a pasar lentamente, su poca paciencia le cuestionó el motivo de la espera, más de pronto el cachorrito se puso de pie y con la cola vuelta un remolino brincaba inquieto mirando hacía la entrada de flores; un instante después, en un triciclo rojo con vivos azules, motas en el manubrio y una canastilla en el frente, entro un pequeñín de alrededor de ocho años con los cabellos revueltos, pantalones cortos y una sonrisa pícara que se acentuaba con su vivaz mirada, el cachorrito corrió dando vueltas alrededor del triciclo dándole la bienvenida; al hombre le pareció algo extraña la escena, contemplaba con detenimiento mientras los dos amigos comenzaron a jugar y a revolotear por todo el parque, riendo y ladrando llenos de alegría, no podía separar los ojos de los dos, lo tenían como hipnotizado.

Las horas comenzaron a pasar y los amigos jugaban sin descanso, extrañamente el hombre los observaba sin ningún asomo de prisa o desespero, algo familiar había en todo eso. De repente algo le llamó poderosamente la atención, el chiquillo intentaba hacer algo extraño e imposible, luchaba y luchaba y no conseguía su objetivo. Al ver que no podía con su empresa volteo a ver al hombre y le dijo en un tono muy dulce:

  • ¡No puedo…! ¿Me ayudas?

Mirándolo fijamente y con el ceño fruncido le contestó:

  • ¡Qué no te das cuenta que lo que quieres es imposible y además es una soberana tontería!

El niño repitió la pregunta como si no hubiera escuchado el comentario del hombre:

  • ¡Ayúdame! ¿Sí? ¡Es que yo solito no puedo!

Con su acostumbrado modo enojado de hablar respondió:

  • ¡Está bien! ¡Tú ganas! ¡Pero sabrás que lo que quieres hacer es una soberana tontería! Balbuceo con un tono más agrio.

Mientras el niño sujetaba el manubrio, el hombre tomó al cachorrito blanco en sus brazos y lo sentó sobre el asiento del triciclo y colocó sus patitas delanteras sobre la canastilla, que era hasta donde más podían llegar por su corta estatura.

Satisfecho de haber logrado lo que el chiquillo quería, comentó:

  • Ya está listo, ahora déjame en paz porque estoy esperando a alguien muy importante y no tengo tiempo para tus tonterías.

El niño entonces, tomó las patitas traseras y las posó sobre los pedales y dirigiéndose al flamante tripulante del triciclo, dijo:

  • ¡Ahora sí! ¡Ya puedes manejar tu solo!

El hombre dio dos pasos hacia atrás, la escena le pareció increíblemente familiar.

Mirando hacia la banca lleno de alegría, el chiquillo dijo:

  • ¡Mira abuelo! ¡Viste que sí podía montar el triciclo!

Los ojos del hombre se abrieron enormes como dos platos, al ver sentado en la banca a su abuelo, al cual había querido muchísimo y al que no recordaba desde su infancia, al voltear de nuevo, el tierno cachorrito le pareció totalmente familiar, ambos se fueron en tiempos cercanos causándole un dolor inmenso que  habría querido olvidar desde pequeño. Una marea de recuerdos inundó su corazón y lo lleno de una inmensa alegría.

Levantando la mirada al cielo comenzó a sonreír igual que lo hacía el pequeño que jugaba y reía acompañado de su cachorrito y su abuelo.

  • Tienes razón –dijo- yo ya he sido muy feliz y, ellos siguen en mi corazón, solo que no me acordaba. ¡Gracias por traerlos de vuelta a mi mente!

Rió a carcajadas al ver caer al césped al niño y a su abuelo abrazados y al cachorro correr sobre ellos ladrando y lamiendo a los caídos. Pasaron frente a sus ojos un sinfín de travesuras y juegos de un trio por demás “loco” y divertido, olvidándose del tiempo.

La noche cayó, el hombre se levantó de la banca, se dirigió hacia ellos y se despidió de su abuelo con fuerte saludo de mano y un abrazo y del cachorrito con el clásico revolcón de pelo de cabeza, el cual fue devuelto con un sinfín de lamidas en toda la mano y el rostro como era su costumbre. Tomó al niño de la mano y salió del parque a través del arco por el que habían ingresado, con una enorme sonrisa y muy seguro de que ahora todo sería diferente…, alguien le había enseñado a ser feliz, solo tenía que volver a intentar serlo una vez más.

Al cruzar el umbral de flores se vio de nuevo solo y con una enorme sonrisa aún en el rostro, mirando al cielo dijo:

¡¡GRACIAS POR TODO!! ¡¡LAS LLEVO TATUADAS EN EL CORAZÓN!!

Amigo, mi hermano

Mi hermano

AMIGO, MI HERMANO

ERES HOMBRE, LA EXPRESIÓN DEL SER “HUMANO”.

ERES FUERZA QUE LEVANTAS LA TIERRA CON TUS MANOS.

ERES RIESGO QUE CAMINAS NUESTROS CIELOS CREANDO BELLEZA.

AMIGO, MI HERMANO

ERES LA MANO QUE MI VIDA CUIDA Y SANA CON SABIA PRECISIÓN.

ERES EDUCACIÓN Y CONOCIMIENTO QUE ABRE MI MENTE

Y ME CONDUCES A MI GRANDEZA.

ERES PINTURA, POESÍA, ARTE Y CULTURA,

CONVIERTES LO BELLO EN HERMOSO

Y LO ETÉREO EN ETERNO.

AMIGO, MI HERMANO

DOMADOR DE TEMPESTADES, CUIDADOR DE FIERAS SALVAJES.

EXPLORADOR DE PROFUNDIDADES, VIAJERO DE INFINITOS.

AMIGO, MI HERMANO

LASTIMADO POR LOS EMBATES SI RAZÓN,

CONVERTIDO EN CARNE DE CAÑÓN

POR INTERESES, DENIGRANTES

DE TU CONDICIÓN.

AMIGO, MI HERMANO

CONVIERTES LA MADERA EN HOGAR, LA PIEDRA EN OBRA DE ARTE

Y LAS PALABRAS EN FE.

AMIGO, MI HERMANO

DEJA YA DE DISFRUTAR DE LOS VICIOS VANALES.

DE LA VIOLENCIA CONTRA TUS IGUALES.

DE VER SUFRIR AL DÉBIL

DE PATEAR AL CAÍDO.

AMIGO, MI HERMANO

RECUERDA QUE NO ERES SOLO,

QUE ELLA TE COMPLEMENTA,

NO LA DAÑES, TE LO IMPLORO.

ELLA ES TU FUERZA, INSPIRACIÓN, EMPUJE,

DIRECCIÓN, ABRIGO,…AMOR.

AMIGO, MI HERMANO

AUN PODEMOS

RECUPERAR LA GRANDEZA DE ANTAÑO,

PLATÓN, CONFUSIO, D´VINCI

SAAVEDRA, HIDALGO, MARTÍ, EINSTEIN,

 GANDHI, MANDELA, GUEVARA, LUTHER KIN…., JESÚS,

NO SON POCOS LOS EJEMPLOS.

AMIGO, MI HERMANO AÚN ESTAMOS A TIEMPO

DE VOLVER A SENTIR ORGULLO DE PODERNOS LLAMAR

A NOSOTROS MISMOS “HOMBRE”.

La entrada a Xibalbá

Guerro Jaguar- Foto tomada de la web

Por mi nariz, la selva, mi hogar…, por mi espalda, el extraño guerrero…, en mi mano, un arco, una lanza astillada y unas cuantas flechas…., y en mi pecho, un hilo de sangre roja, que me anuncia que los dioses pronto me darán la bienvenida a Xibalbá. Aún sigo aturdido por el combate. ¡No lo entiendo! ¿Cómo? ¿Yo, un Dzul-Balam, tan fuerte como el árbol jabín, ágil como la liebre, sigiloso, fiero y veloz como el Kin-Balam…, no pude contra ese guerrero de traje de guerra tan extraño? ¿Cómo…?

¡Viento del norte! ¡Sudor extraño y feo! ¡La selva está siendo herida por un arma extraña, que la rompe como si estuviera hecha de aire! ¡Se acerca, cada vez más…! Los loros y las chachalacas vuelan espantadas…, me avisan que el peligro se acerca.

¡Acomodaré mi nariguera y mis brazaletes de jade, de mis tobilleras de conchas sólo me queda una; las plumas de quetzal y de faisán, que simbolizan mi honor de alto guerrero, cuelgan destrozadas por mi cuello, pero mi orgullo y mi amor por mi familia, mis hermanos y mi pueblo… sigue intacto!!

Lo llevaré hasta la entrada de los de los dominios del Señor del Xibalbá. Él me ayudará a vencer al extraño guerrero, con tocado de piedra brillante como blanca luna de la noche, indumentaria extraña.¿Por qué su coraza de piedra resplandeciente, más dura que el caparazón de aak o de concha  juech, no sucumbió ante mi lanza de punta de obsidiana? ¡La más dura de este mundo!¿Por qué sus palos lanzan fuego y muerte al mismo tiempo desde adentro de su corazón? ¿Habrán atrapado dentro de ellas al Señor Kauil y al Señor Ah-Puch?

Me siento mareado, un poco desfallecido, débil…,  debo seguir selva adentro.

¡Ha de alcanzarme pronto! ¡Hunab-Kú mi Señor, dame las fuerzas que necesito para llegar a mi destino! ¡Mándale una venenosa nahuyaca para retrasar su llegada! Estórbale con las enredaderas, tapa su camino con tu manto de selva sagrada. ¡Ayúdame! ¡Te lo suplico! Mis heridas me duelen tanto, me fallan las fuerzas, mis ojos se nublan…, me siento desfallecer…

He llegado a la entrada del Xibalbá. Debo descansar, al pie de La Sagrada Ceiba hallaré consuelo y fortaleza.¡Oigo su lengua extraña! ¡Lo veo! ¡Sé que debo pelear con él una vez más! ¡No sé si lo podré vencer!

¡No sé qué va a suceder con mi familia,  ya no podré ver a mi hijo crecer y cazar en esta misma selva, la de mis padres, mis abuelos…, mis ancestros!¿Qué será de mi pueblo Ah-Kin-Pech? ¿Qué será de mi raza? ¿Mis cultivos y tierras? Mis dioses han de tomar venganza por la sangre derramada por mi pueblo.

¿Por qué vino? ¿Que anda buscando? ¿Por qué parece odiarnos? ¿Qué mal le hemos hecho?¡He tomado una decisión… volveré sobre mis pisadas y lo enfrentaré! ¿Qué puedo perder?¡Los Señores del Xibalba están conmigo!

¡Aquí estás extraño guerrero! ¡Yo, Ek-Balam te enfrento sin temor a la muerte! Dime! ¡Qué quieres en estas tierras que no son las tuyas! ¡El corazón has de arrancarme para que me las puedas quitar!

¡Ese ruido…, parece un trueno, la mismísima voz del Señor Chaák!

¡Aaaaah! ¡Mi pecho me arde! ¡Mi vista se nubla…, el hilo de sangre ahora es un torrente! ¡Siento que no puedo respirar, se me doblan las piernas, ya no me puedo mantener en pie! ¡No puedo seguir sosteniendo mis armas!

¡Ah-Puch, Señor de la Muerte has venido por mí!

El extraño guerrero con su palo de fuego frente a mis ojos parece satisfecho, sonríe feliz. ¡Ha conquistado mis tierras, ha arrebatado mi vida!

¡Señor Hunab-kú Todopoderoso, que mi paso por estas tierras jamás sea olvidado y que la grandeza de mi pueblo se cuente por todos los baktunes que vienen y vean mis ojos desde el Xibalba el resurgir de mi raza!! ¡Qué la profecía sea cumplida en tu nombre!

¡Aaaaaggh…..!

 

Glosario:

Aak- tortuga

Ah-Kin-Pech- Lugar del Dios Sol Garrapata

Ah-Puch- Señor del Inframundo y de la muerte

Baktunes- Cuenta del calendario maya

Chachalaca- Ave matutina  muy ruidosa

Ek-Balam- (nombre propio)Estrella  Jaguar

Dzul-Balam- Caballero Jaguar

Hunab-Kú- Dios Absoluto

Juech- Armadillo

Kauil- Dios del Fuego

Kin-Balam- Dios Jaguar

NahuyacaSerpiente “Cuatro narices”

Xibalba- El Inframundo Maya

 

 

PIEL DE SELVA Y MAR

Campeche en collage

Campeche en collage

 

PIEL DE SELVA

SUDOR DE SAL,

AROMA A MALEZA

CON ESENCIA DE MAR.

DE JABINES Y CEIBAS,

DE CONCHAS Y ALGAS,

DE ATARDECERES SALINOS

Y DE VERDOSAS ALBAS.

ENRREDADERAS DEL ALMA

MOJADA EN LAS PLAYAS

DE BARCOS PIRATAS

Y DE PIRÁMIDE MAYAS.

DE SOL QUE AMORENAS

EN OLAS SERENAS,

CON LUNA MENGUANTE

SABOR A ROMANCE.

DE VERDE VIDA

ENTRE AVES EXÓTICAS,

DE AZUL PROFUDO

EN MAREAS HIPNÓTICAS.

 FRUTA DE MAR ENDULZADA,

MANJAR DE ÁRBOL TROPICAL,

SU SABOR ES RECETA USADA,

SABIDURÍA DE VOZ ANCESTRAL.

AMALGAMA DE DOS MUNDOS DISTANTES,

COMO MI TIERRA NO EXISTE LUGAR,

ASÍ ES MI LINDA

TIERRA CAMPECHANA

AL CUIDADO DEL DIOS JAGUAR,

CON PIEL DE SELVA

Y SUDOR DE MAR.